Yo no actuaría como él, pero entiendo su actitud ante cámaras y micrófonos. Entiendo, es más, que Mourinho en su casa no es en absoluto de esa forma (hay una entrevista en un El País Semanal de hace poquito que sostiene lo que digo). Entiendo que a veces se meta donde no le llaman, que sea poco escrupuloso o que diga quién ha jugado bien y quién mal. Ahora bien, Mou tiene que andar con cuidado con tanta táctica moral. Porque llegará un día en que esa misma estrategia se le pueda volver en contra y desacreditarle de por vida, o al menos a largo plazo.
Todo esto viene por lo de hoy en el Amsterdam Arena. El Real Madrid, con el partido ganado 0-4, ha acabado con nueve jugadores porque Alonso y Sergio Ramos han ido a la ducha antes de tiempo. Ambos tenían ya amarilla en ese partido, por lo que una más en el siguiente encuentro en casa -el último de la fase de grupos- ante el Auxerre podría dejarles sancionados para la eliminatoria de octavos. ¿Solución? Provocar la segunda en el mismo partido de hoy. Hasta ahí, es simplemente una táctica del entrenador, loable o no, pero permitida. Lo que a mi juicio no está bien son las formas descaradas con las que Xabi y Ramos se han autoexpulsado. Amagando varias veces con los saques, uno de falta y otro de puerta.
¿No deberían sancionar estas cosas tan evidentes?
Puedes ser listo, pero no tomar al resto por tontos.

